Por cualquier circunstancia de la vida nuestra mirada
cambia su estado según nuestros momentos emocionales...
los sentimientos siempre marcan nuestra mirada...
somos esclavos de nuestros ojos...
lindos ojos que demuestran nuestros deseos,
nuestras preocupaciones, mis ideas y las tuyas, las de ellos y las de ellas...
es difícil no considerar una mirada de tristeza, de pena, de soledad...
ojos hermosos, ojos bellos, ojos grandes, ojos tristes...
transparencia en la mirada que se descubre tras una sonrisa,
tras un beso, tras una caricia...
y tu cuerpo responde, atiende a cualquier mirada...
te intriga, te desconcentra, te recorre, te deslumbra...
a veces fría, a veces cálida...
pero al fin, una mirada que tiene dueño,
que quiere contarnos algo que es parte de sí mismo,
que transmite un sentimiento para nuestros mismos ojos
con los que estamos conectados al mundo...
una visión desenfrenada de realidad y...
una visión de sueños de futuro e imaginación...
y al final unos ojos que lo son todo y nada...
y por fin unos ojos sin nombre....
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